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Hola a tod@s, hoy quiero hacer una reflexión personal y quizás dar alguna idea que puedas poner en práctica con tus peques.

Vivimos en una época donde el consumismo ha llegado a uno de sus picos máximos (no digo histórico porque no sabemos lo que está por venir), me explico, ¿has oído hablar de los problemas de la cadena de suministro o supply chain?, si la respuesta es sí sabrás de lo que hablo, pero sino, te lo resumo.

La escasez de chips, el colapso de puertos, el encarecimiento de materias primas y la falta de transportistas son algunos de los efectos más visibles de las disrupciones en la cadena de suministro. Se trata de una situación que se ha extendido a nivel mundial como consecuencia de la globalización. ¿Te suena ahora?.

Las compañías que dependen del comercio internacional se encuentran ante una escasez de contenedores marítimos para el transporte de materias primas y productos terminados, lo que ha derivado en una subida de los costes de los fletes.

No hay una sola causa que haya provocado esta crisis pero sin duda y paradójicamente la reactivación del consumo tras la pandemia es una de las más importantes. Durante la pandemia nos hemos dado cuenta que comprar en Amazon o en cualquier e-commerce es seguro, que las casas no las teníamos muy hygge o simplemente que quiero almacenar en casa por si …

¿A dónde quiero llegar?, no compramos ni consumimos de forma consciente y nuestro planeta esta agonizando. Y aquí llegamos al mundo de los peques, un mundo donde el consumo llega a cotas altísimas y donde almacenamos y almacenamos porque no nos podemos resistir con nuestros hijos.

Yo no soy diferente, pero sí soy consciente de ello y por tanto de vez en cuando me paro y reflexiono y aquí viene (y después de este rollo) lo que he aprendido y quiero compartir con vosotr@s.

El otro día jugando con mi peque me pedía un coche, una grúa o un avión para jugar y tenía dos opciones, ir a Amazon (o similar) y comprar en un click para almacenar y contribuir a la destrucción de nuestro planeta o darle a la cabeza. Opté por esto último y me acordé de los “recortables” que teníamos cuando éramos niños así se que saque el lápiz y una cartulina y me puse a dibujar una grúa, un avión, un coche, un helicóptero … los recorté dejando una base y de repente mi peque tenía lo que quería, de repente mi peque estaba jugando con papeles transformados en juguetes y que cuando se canse se reciclarán en más papel dándole una segunda vida.

Sin huella de carbono, ni plásticos, ni consumo … y sí, estuvo jugando toda la tarde, pero no sólo eso al día siguiente también quería jugar y me pidió más “dibujitos”, ahora quería un camión grande, otra grúa …

juguetes ecológicos y conscientes

Con esta idea además podemos enseñar los colores (puedes pintar los “dibujitos” de color y que tu peque refuerce ese área), enseñar a contar (1 coche, 2 coches, 3 coches … 😉 ), enseñar que es cada cosa … y sobre todo desarrollará la imaginación creando historias y compartirás un momento único creando estos “juguetes” con él, una experiencia para toda la vida.

Como entiendo que no todo el mundo dibuja (todos podemos pero…) os he creado una plantilla de esas cosas que el peque me pidió y que podéis usar de base, seguro que viéndolo se os ocurren otras.

Seamos conscientes, paremos 5 minutos a reflexionar, a pensar y demos un respiro a nuestro planeta.

jtorcida

Soy un diseñador e ilustrador freelance que vive en Madrid e intenta llevar una vida con sentido.

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